La fachada es la primera barrera de un edificio contra la lluvia, el sol y la contaminación. Cuando pierde su protección, la humedad empieza a afectar muros, ventanería e incluso la estructura.
Señales de alerta
- Manchas oscuras, hongos o eflorescencias (manchas blancas).
- Fisuras en pañetes, juntas o alrededor de ventanas.
- Pintura desprendida o descolorida.
- Filtraciones o humedad en los muros interiores.
¿Qué incluye una restauración?
Una restauración completa combina lavado, reparación de fisuras, sellado de juntas y ventanería, y la aplicación de pinturas o hidrofugantes que devuelven la protección a la superficie.
Seguridad ante todo
Todo trabajo en fachada es trabajo en altura. Contratar personal certificado y con sistemas de acceso adecuados protege a los trabajadores y a la copropiedad frente a riesgos y responsabilidades.
Si notas alguna de estas señales, podemos evaluar tu edificación y proponerte un plan de cuidado y restauración.